16 pasos para abandonar la Tierra

Posted on 2 octubre, 2010

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Konstantin Tsiolkovsky/ Sovietskaya Nauka

Durante 40 años he estado trabajando en el cohete motor, pero pensaba que un viaje a Marte sólo podría tener lugar cientos de años después. El tiempo, sin embargo, se mueve más rápido, y ahora estoy seguro de que muchos de vosotros seréis testigos del primer vuelo trans-atmosférico. Héroes, hombres de coraje, inaugurarán nuevas líneas aéreas: ¡La órbita Tierra-Luna! ¡La órbita Tierra-Marte! ¡Moscú-La Luna! ¡Kaluga-Marte!

El primero de mayo de 1939, en el Día del Trabajador, una multitud agolpada en la Plaza Roja de Moscú escuchaba este mensaje grabado por Konstantin Tsiolkovsky a sus 76 años. Símbolo del genio soviético y pionero de la cohetería rusa, suya es la teoría del cohete multifase, una teoría esencial para cualquier programa espacial de la actualidad.

“Aparte de los libros, no he tenido otros maestros”, escribió en sus memorias este físico autodidacta que desde los diez años arrastró una sordera que le apartó de la escuela. Educándose por cuenta propia en las bibliotecas, su problema le motivó a superarse y a afirmarse en la convicción de que había que hablar a la gente del cielo, de la vida en mundos remotos. Él fue quien mencionó por vez primera, en un artículo científico publicado en 1895, la posibilidad de que el hombre realizara un viaje espacial.

Modelo de nave espacial ideado por Tsiolkovsky/Fuente: Daviddarling.info

Durante 25 años continuó su trabajo en solitario y desconocido para el resto del mundo. Mientras ejercía como profesor, escribió La exploración del espacio por máquinas de acción-reacción, donde desarrolló una teoría de cohetes con combustible líquido basado en el queroseno. Acorde con los preceptos de la tercera ley de Newton, continuó elaborando teorías y proponiendo fórmulas hasta que, en 1903, editó un folleto que ha llegado a conocerse como el “Plan Tsiolkovsky”.

Su propuesta, alabada como una genial predicción científica, comprende los 16 pasos a seguir por el ser humano para alcanzar la conquista de otros mundos más allá del planeta Tierra. A pesar de que aún no se puede confirmar el acierto total de esta receta adelantada a su tiempo, a día de hoy la mitad de los puntos ya se han cumplido sin que se haya alterado ni una sola vez el orden consecutivo augurado por el sabio.

  1. Se construye un avión-cohete con alas y con órganos de control habituales. Año 1942, avión cohete BI-1.
  2. Hay que disminuir poco a poco las alas de los aviones, aumentando la potencia del motor y la velocidad. Años 1947-48, aparatos reactores MIB 15, MIG 17, LA 15.
  3. El casco de sucesivos aeroplanos hay que hacerlo impenetrable a los gases y llenarlo de oxígeno, con aparatos que absorban el anhídrido carbónico, el amoníaco y otros productos expelidos por el ser humano. Año 1955, avión TU 104.
  4. Se adoptan timones que, accionados por gases, funcionan magníficamente en el vacío y en el aire muy enrarecido a donde llega el proyectil en el vuelo. Se pone en servicio un aeroplano sin alas, doble o triple, lleno de oxígeno, herméticamente cerrado. Cohetes balísticos.
  5. La velocidad llega a ocho kilómetros por segundo, la fuerza centrífuga elimina por completo el peso y el cohete por primera vez sale de los límites de la atmósfera. Año 1957, lanzamiento del primer satélite artificial de la Tierra.
  6. Se repiten los vuelos más allá de la atmósfera. Los aparatos reactores se alejan más y más de la envoltura aérea de la Tierra y permanecen más tiempo en el éter. No obstante, regresan porque tienen una reserva limitada de alimentos y oxígeno. Comienzos de los años sesenta, naves de la serie Vostok y Mercury.
  7. Se hacen intentos de librarse del anhídrido carbónico y de otras excreciones humanas mediante plantas enanas seleccionadas que, a la vez, proporcionan sustancias nutritivas. Años sesenta, experimentos espaciales con semillas de tomate.
  8. Se confeccionan escafandras etéreas para salir sin peligro del cohete al éter. Año 1965, paseo espacial de Alexei Leonov.
  9. Con el fin de obtener oxígeno, alimentos y depurar el aire del cohete, se inventan compartimentos especiales

    Póster sobre Tsiolkovsky con su famosa cita "La Tierra es la cuna de la mente, pero no se puede vivir en la cuna para siempre"

    para plantas. El hombre consigue una gran independencia de la Tierra, puesto que obtiene medios de subsistencia por sí mismo.

  10. Se instalan amplios poblados alrededor de la Tierra.
  11. Se utiliza la energía solar no sólo para alimentación y comodidades de vida, sino también para la traslación por todo el Sistema Solar.
  12. Se fundan colonias en el cinturón de asteroides y en otros lugares del Sistema Solar donde encuentren pequeños cuerpos celestes.
  13. Se desarrolla la industria y aumenta el número de colonias.
  14. Se consigue la perfección individual y colectiva.
  15. La población del Sistema Solar se hace cien mil millones de veces mayor que la actual. Se llega a un límite más allá del cual es inevitable el asentamiento por toda la Vía Láctea.
  16. Comienza a apagarse el Sol. La población restante del Sistema Solar se aleja de éste, partiendo hacia otros soles a unirse con los hermanos que volaron antes.

Tsiolkovsky no vivió lo suficiente para ser testigo de los primeros vuelos espaciales. ¿Nos tocará vivir a nosotros la llegada del hombre a Marte?

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Posted in: Madre Rusia